SRE rechaza reivindicación de Texas sobre nueve islas del río Bravo
México asegura que la frontera con EU solo puede definirse por el tratado bilateral de 1970
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México respondió a la reciente designación de nueve islas situadas en el río Bravo como propiedad de Texas, Estados Unidos, y afirmó que la frontera entre ambos países no puede modificarse por decisiones de un gobierno estatal. La controversia se dio a conocer el 31 de octubre de 2026, luego de que autoridades texanas argumentaron que estas islas carecían de dueño y las tomaron para impedir actividades ilícitas, mientras que México reiteró que la soberanía se rige por el Tratado de Límites de 1970.
La postura de México y el marco legal
El canciller Roberto Velasco destacó que el Tratado de Límites de 1970 entre México y Estados Unidos establece que la frontera internacional sigue el centro del cauce normal del río Bravo. Esto significa que la soberanía territorial se determina a partir de ese límite, sin que las autoridades estatales puedan cambiarlo unilateralmente.
Además, la SRE explicó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la única instancia facultada para aplicar el tratado y definir a qué país pertenecen las islas en disputa. Según esta comisión bilateral, ninguna entidad estatal, como la Oficina General de Tierras de Texas, puede reclamar soberanía sobre ellas.
También se recordó que el tratado prohíbe la construcción de obras que desvíen u obstruyan el cauce natural del río sin la aprobación de ambas partes, garantizando así el flujo y la integridad del límite fronterizo.
La iniciativa de Texas y su justificación
La comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, anunció que las nueve islas fueron identificadas tras un análisis solicitado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). La intención estatal es asignarles propiedad para que las fuerzas de seguridad puedan patrullarlas y evitar que los cárteles de la droga y traficantes de personas las utilicen como refugio.
Buckingham señaló que con esta medida se busca fortalecer la seguridad en la frontera y evitar que el territorio texano se convierta en un “refugio seguro” para actividades ilícitas.
Seguimiento y diálogo bilateral
La Secretaría de Relaciones Exteriores reiteró su compromiso con el cumplimiento de los tratados internacionales que rigen la frontera común y aseguró que dará seguimiento puntual a cualquier acción que se realice en la zona.
México enfatizó la importancia de mantener el diálogo bilateral a través de los mecanismos establecidos, evitando así decisiones unilaterales que puedan generar tensiones fronterizas.
Para más información sobre los acuerdos internacionales que regulan la frontera México-Estados Unidos, la Comisión Internacional de Límites y Aguas ofrece detalles oficiales en su sitio.
Este episodio resalta la complejidad de la gestión fronteriza y la necesidad de respetar los acuerdos internacionales para preservar la paz y la cooperación entre ambos países.